02/04/2010

El Animador

Wodzirej_127.jpgDirigida por el Feliks Falk, "Wodzirej" (1978) pertenece al grupo de películas polacas hechas en la recta final del sistema comunista que gobernó al país hasta 1989. Como en cintas de Krzysztof Kieslowski y Andrzej Wajda, "Wodzirej" desvela las debilidades del sistema a partir de las desventuras de su proletariado.

El versátil Jerzy Stuhr (aquel peluquero de "Blanco" de Kieslowski) hace de Lutek Danielak, un animador de eventos de segunda clase, con talento reconocido aunque ansioso por alcanzar la celebridad. Su reto es la conducción de un evento televisivo que encumbre su carrera para siempre. Sin pensar sus acciones, Danielak seduce, abandona, chantajea y de más con tal de eliminar los obstáculos que lo alejan de lo que visualiza como su gran día.

Los vicios del animador, que Stuhr interpreta con lujos, no son exclusivos. Por donde Danielak se asoma hay una burocracia muda y una dirigencia hermética. Hay una Polonia tan insatisfecha y corrupta como él, aunque inmóvil. Los animadores tienen la facultad de imponer un ritmo, pero conducen en lo intrascendente. De todos modos, los eventos sociales son los que guardan una salida: una sugerencia repetida es la del elemento extranjero (samba, rock, pop stars). Nada es más exótico y extraordinario.

El héroe de "Wodzirej" es Romek Hawalka, interpretado por Michal Tarkowski (presente en "El hombre de Marmol" de Wajda). Colega y protector de Danielak, Hawalka es aquel monje budista que obtiene cosas cediendo. Es el personaje que se sufre en la silla del teatro porque es el objetivamente bueno. El plot lo pone en las peores situaciones hasta que de manera violenta reivindica a los amigos de la sana competencia y los buenos gestos.

Una década después de "Wodzirej", Falk presentó un Danielak famoso y curtido con la continuación "Bohater Roku" (1987), también con Stuhr y Tarkowski.

02/03/2010

El artista en la oficina

4100687366_b596f5b556.jpgPor el show de Brian Lehrer en WNYC escuché la salida al mercado de "The Artist in the Office: How to Creatively Survive and Thrive Seven Days a Week", de Summer Pierre, una artista de Brooklyn. Apunta a ser un best-seller porque es la historia de muchos de nosotros: artistas en el lugar equivocado por cuestión de sobrevivencia. Tengo que hacer una aclaración sobre mi caso: hace unos años, antes de mudarme a Nueva York, pasaba por mi mente trabajar en una oficina, específicamente una redacción, aunque el periodismo requiera una buena dosis de tiempo en la calle. Era lo que quería, para lo que me había preparado. Nuestro tiempo, Nueva York y mis espíritus dispusieron que desarrollara más la expresión artística que la profesional al punto de verme como un "artista en la oficina". También debo aclarar que mi camino ha sido poco tortuoso, y que de cierta forma tengo una profesión en un Mid-Senior level a este punto. De todos modos me siento más auténtico y en paz cuando escribo o pongo música que cuando "implemento una solución para beneficio de la compañía y mejor servicio a los usuarios".

La imaginación es vital para sobrevivir la oficina y estar manos a la obra. En los mejores días, la oficina se vuelve una película de la nueva ola o una novela estadounidense del siglo XX. En los peores siento que el tiempo pasa sin trascendencia, me pierdo y algo se extingue. Secretos para alimentar la imaginación constantemente es lo que espero encontrar en este libro. Felicitaciones y agradecimientos a Summer Pierre.


01/26/2010

Una bala en la cabeza

salvador-cabanas.jpgEl crack paraguayo Salvador Cabañas recibió un tiro en la cabeza en el baño de una discoteca. Sobrevivió, pero la bala quedará en su cráneo. "No hay pronóstico ni secuelas ni idea de lo pueda venir", dicen los médicos. Esa bala es una metáfora de nuestros tiempos. Desde hace mucho vivimos con una bala en el cuerpo. Somos víctimas y sospechosos. Los detectores de metales lo prueban: aparentemente fueron hechos para nuestra seguridad, pero los usan para revisarnos. Nuestro mundo tampoco tiene un pronóstico. Creemos que habrá (hay) secuelas por lo que ha pasado. Graves. No tenemos idea de lo que pueda venir. Como en el caso de Cabañas, hay esperanza: somos fuertes, la gente reza, de esta saldremos.

El símil es trágico porque Cabañas se perderá el Mundial. ¿Perderemos el mundo?

01/20/2010

El mejor restaurante de Washington Heights

El festivo de Martin Luther King Day, el verdadero holiday de los aficionados al House Music, fue de indulgencias en la cocina dominicana.

Tradicionalmente Hannah y Ricardo hacen el peregrinaje a Nueva York por amor al House Music. Desde el viernes nos encerramos en mi apartamento a beber y escuchar house music. El domingo dormimos hasta las seis de la tarde, y tipo nueve de la noche estamos bajo el encanto de los beats en honor a Dr. King. También se sabe que Ricardo va a comer Spanish Food (comida caribeña) hasta la saciedad mientras este en Nueva York. Este año los acompañamos en su tarea por culpa del restaurante Punta Cana de la esquina de la calle 162 con Broadway.

Lo descubrimos en la madrugada del sábado. Es un comedor angosto y poco caído, atendido por dos mujeres. Una barra de ocho puestos se impone a tres mesas de dos puestos que poco atraen. La clave de las barras es que la comida se ve antes de pedirla. Ese detalle es un buen aperitivo. Pedimos masitas de puerco, que Ricardo intercaló con un chivo guisado. Pocas veces se puede comer un cerdo tan tierno. Se deshizo en la boca como si fuera un dulce.

Por esa primera impresión decidimos hacer un tour gastronómico por Washington Heights. Descubrimos que los tres golpes (huevos, queso y salami) del desayuno en realidad son cuatro, solo que el Mangú es algo que no se pregunta. La Caridad #2 y Típico Dominicano pasaron la prueba, pero sin igualar a Punta Cana en frescura, sabor y ambiente.

Después del Body & Soul del domingo, tipo tres de la mañana del lunes, volvimos al Punta Cana. Hannah pidió un sancocho que puede ser el mejor in town. Lo hacen con costilla de res, pero sacan el hueso. Nuevamente la carne más blanda que un puré. Por el color verde y lo espeso parecía hecho en fogón de leña. Y por la cocinera uno puede estar en lo cierto: una doña delgada y pequeña, con andar de campesina y pañuelo de colores. Tiene el turno de la noche, que empieza a las diez.

Al otro día fuimos al Galicia, uno de los más tradicionales de los Heights. Una fusión de cocina española con caribeña. Es una buena alternativa a la hora de variar. El sabor era bueno pero la textura de nuestros platos estaba un poco seca. Tal vez haya que llegar a la hora que comienza el lunch o la cena.

En Punta Cana no importa la hora, está abierto 24/7, siempre fresco y caliente.

01/17/2010

Sootina según T.S. Eliot

mistifina.jpgMistifina es una gata social,
anfitriona de cualquier bacanal.
A las piernas de todos llegará,
en los abrigos se acostará.

Las cámaras espantan a Mistifina,
pero en las fotos es una fija.
Cuidado al tocarle la panza,
que en sus garras tiene venganza.

Mistifina cumple con lo esotérico
para tranquilidad del histérico.
En las lecturas asomará su nariz,
para atraer un final feliz.

Mistifina sacará al escritor de su bloqueo,
Fijando en su corazón aquel deseo.
No hay nada que la cohíba,
escucha música patas arriba.