Es una maravilla. Espero que todos hayan visto ese enorme cielo azul y ese sol brillante, picante, encandilante. Lo vi en Queensboro Plaza y luego 40 Street. Siempre esperando el 7.
Y que hayan sentido esas gotitas de sudor que bajan por las axilas. A mi me tocó completo, con mal olor —olor de hombre para algunas y algunos— porque no hubo desodorante esta mañana. Como que de alguna manera me siento más limpio, como producto de farmers market.
Y que hayan pensando en eso momento de llegar a casa y refrescarse con un vaso de algo, pantalones cortos, buena comida, una ducha.
