Reservo el día, preparo el mood. Ordenar la casa le da sentido a mi vida. Me da el borron y cuenta nueva. No hay punto medio que me libre de la culpa que de la noche que se alarga. Cuatro tragos me hacen perder la mañana. Cuatro tragos y un romance cobran todo un día. Casi que sala de recuperación. Luego volver a estar de pie es algo lento.
Dejar de tomar. Dosificar la garrafa de Seven Crown por cosas de lucidez, para no perderla.
No quiero ser intocable como ese boxeador argentino, pero todo tiene su work out en el ring.
