El pequeño la cogió en el aire. Miami es sobre ponerse shorts. Está en el ambiente y uno es el bicho raro que se pone los jeans. Porque solo me los puse para ir a la playa y abrazarme a Yemayá. Lo mío es eso. Un secreto para el verano: tomar baños y echarle Agua de Florida. Con persistencia el calor se va del cuerpo. También sirve para las picaduras de mosquitos y no corre riesgo la piel.
Miami es shorts y los aeropuertos son terribles. Pero tengo otro secreto: solo observen a la gente a través de sus reflejos en las ventanas. Así se soportan y toda la individualidad se conserva porque los aeropuertos son ataques personas. Cualquiera es vulnerable en ellos sino toma las protecciones necesarias.
Un poco de satisfacción al regreso. Más de 40 páginas de diario y el viaje no fue obstáculo para continuar. Además de lo plástico que se pone el pegar papel en otro papel.
Y aprendí a tirar las cosas que no sirven con fuerza. Imaginen que después de barrer uno se ponga a hablar con el polvo. Consecuentes parceros.
