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Mister Saturday Night

Una noche en Nueva York comienza bien si el Viejo Mauro te da un ride en su taxi amarillo.


Con el Viejo Mauro Nueva York es más grande. Con él se habla de recientes compras de casas en Bayside, Queens, la comisión de taxis y limosinas, y el salario inicial en las agencias del gobierno. Si el Viejo Mauro te da un ride en su taxi amarillo hay que tomarlo como un presagio de lo que viene. Nueva York y más Nueva York.


El plan original es la fiesta de Mister Saturday Night en Brooklyn, con el legendario Larry Heard abordo. La cómplice elegida es Kristi, compañera de extensas jornadas de house music. Me advierte de dos paradas antes de nuestro destino final. Quiere saber un poco de los suyos.


Primera parada. Fiesta casera sin invitación. El hogar de un indiocanadiense y una egipcia que trabaja para Human Rights Watch. Es que Kristi se informa rápido. De hecho las familias del indio y la egipcia no estaban de acuerdo con esa unión. Ahora son un matrimonio próspero: dos pisos de un Brownstone, sólo para ellos. Extraña comodidad en Nueva York. Buenos anfitriones: una mesa llena de licor, quesos, aceitunas picantes y un dulce egipcio. Pasamos la medianoche, pero todavía no me entra el afán. Kristi dice que sus amigos nos darán el ride hasta Mister Saturday Night, pero después de ir a un cabaret ruso para otros reencuentros.


Segunda parada. El oceano atlántico. El restaurante Tatiana en Brighton Beach. Nueva York en ruso. Abundancia, vodka y una idea particular de la elegancia. Meseros vestidos de meseros. Banquete y rumba. Alfombras, lámparas de cristal, murales y dorado en las paredes. Kristi conoce bien a los rusos. Era pequeña cuando los soviéticos dominaron a su Estonia, pero puede asegurar que estos rusos han congelado el tiempo. Suele pasar con los inmigrantes. Lo que han freezado los rusos es el entretenimiento nocturno: Techno-pop aficionado. Cantantes encaramados en una tarima agitan la pista de baile. Uno de ellos, gordito y con lentes oscuros, se encumbra: "Si creen en lo maravilloso de este mundo, canten conmigo este coro". Lo dice en inglés, pero lo canta en ruso.


Ya son las dos de la mañana, y Larry Heard nos espera. Ahora si tengo afán. Kristi lo sabe. Plan de escape como si estuvieramos en la guerra fría. El ride ya no se dio. Nos salvamos del subway porque nos ofrecen un taxi. Ruso y barato.


Finalmente en Mister Saturday Night. Parece que Larry Heard apenas comienza a poner música. House Music de verdad. Esta noche vine a bailar. Cero alcohol, buen agua con gas. No todos bailan. Hablan y se emborrachan los sirvengüenzas, y uno tan feliz y tranquilo. Estoy contento de haber venido. Un manita con Kristi que también está a gusto. Un italiano que siguió a Kristi quiere saber quién es nuestro DJ preferido, cuál es nuestra canción preferida. Kristi pide silencio y baile. Que le obedezcan que también quiero bailar. También me gano mi italiano, que me sale mitad colombiano. Antes de esos datos me había preguntado por pastillas. A mí tan sobrio y sonriente.


Larry Heard se va. Salgamos antes de las seis para no esperar trenes estupidamente. ¿Hasta cuándo dormiré? El timing es perfecto, todos los trenes en un dos por tres. Los homeless despiertan temprano. Un adiós sin abrazo.

Tú y JuanMapu

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